Había una vez en una colmena una abeja que no quería trabajar, es decir, recorría los árboles uno por uno para tomar el jugo de las flores; pero en vez de conservarlo para convertirlo en miel, se lo tomaba del todo. Era, pues, una abeja haragana.
Así empieza "La abeja haragana", de Horacio Quiroga que leímos en el círculo de lectura Cuentos en el parque, el viernes pasado.
| Imagen tomada de: http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/rincon/trabajos_ilce/abeja/abeja.html |
Las ilustraciones que Naranjo hizo de este cuento, les encantaron. Sólo la más pequeñita del círculo se sintió muy acongojada cuando a la abeja no la dejaban entrar a la colmena y tenía mucho frío.
Después de la lectura construimos un hotel para abejas, así se divirtieron bastante.
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